La Cámara de Diputados, a instancias de Laura Balsells Miró (PRO), declaró de interés el libro “La cara oculta del bullying. Errores, mitos y oportunistas del miedo”, del investigador Alejandro Castro Santander, por su aporte a la comprensión integral, científica y ética de la convivencia escolar y la prevención del bullying.
La obra propone un análisis profundo sobre la violencia entre pares desde una perspectiva sustentada en evidencia científica, invitando a reflexionar y cuestionar distintas miradas sobre este fenómeno que atraviesa a la comunidad educativa.
El acto estuvo presidido por la diputada provincial Laura Balsells Miró y el autor de la obra, Alejandro Castro Santander. En el encuentro, se destacó la importancia de abordar el bullying con herramientas basadas en el conocimiento y la evidencia, promoviendo entornos escolares más seguros, respetuosos e inclusivos.
Balsells Miró destaca en la fundamentación de la declaración de interés que “nos encontramos frente a un fenómeno que no solo afecta el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes, sino que además compromete su salud mental, su trayectoria educativa, su socialización y, en los casos más extremos, su integridad y su proyecto de vida. En este contexto, contar con herramientas serias, actualizadas y científicamente fundamentadas es una obligación ética del Estado y de toda la comunidad educativa”.
Asimismo, reseña que “la obra de Castro Santander se destaca por desmontar mitos, falsas creencias y simplificaciones peligrosas que suelen acompañar el abordaje del bullying. Frente a discursos que reducen el problema a “casos aislados” o que promueven soluciones mágicas, punitivas o tecnológicas sin evidencia, el autor ofrece una mirada rigurosa, profunda y multidimensional”.
Al iniciarse el acto, la legisladora agradeció la convocatoria y destacó que “el bullying es un tema que nos llega a todos, nos pega a todos, a veces más cerca, a veces más lejos pero es un tema de la sociedad”. Agregó que “hoy los chicos sufren. A veces hay datos, a veces no, pero lo bueno de este libro es que hay evidencia científica y datos reales”. Reflexionó, además, sobre la cantidad de datos “que no tenemos; cuántos silencios de tantos niños que por miedo a veces no hablan porque el miedo, el dolor, la soledad, nos hace esconder, nos hace callar, llorar y no hablar”.
“¿Qué hicimos para que no suceda? De eso se trata también el libro, de hablar de prevención. ¿Qué pasa? ¿Qué pasa que no nos activamos antes? No nos dimos cuenta antes como sociedad, como papás, como mamás como docentes, como directivos. Esto es corresponsabilidad de todos”, subrayó.
Finalmente, sintetizó con un agradecimiento a Castro Santander y “por hacer investigaciones, por esa enorme responsabilidad de tener datos científicos y por tu generosidad, porque ese libro y todos los libros son de una generosidad absoluta”.
A su turno, Cristian Espósito, investigador del Conicet y autor del prólogo de la obra de Castro Santander, sostuvo que “esta obra trata de arrojar luz sobre un tema que lamentablemente pasa muy desapercibido. Con el bullying se hacen negocios, y eso está mal, porque se generaliza una situación que es muy, muy delicada. La generalización del bullying es la generalización del acoso”.
Asimismo, destacó los trabajos realizados con Alejandro Castro Santander atentos a esta problemática, y subrayó que la generosidad que tiene el autor de la obra es también “una gran capacidad”. Además, añadió: “Tomé también de Alejandro una frase que dijo sobre que el bullying se puede corregir, se pueden mejorar situaciones, se puede erradicar, pero hay que trabajar, hay que entenderlo, hay que ver cómo se produce en la escuela; y no se produce en la teoría, se produce en la realidad palpable”.
Finalmente, Alejandro Castro Santander agradeció el reconocimiento y se explayó sobre el contenido de su obra. Dijo, en términos generales respecto al bullying, que “nos hemos equivocado mucho (como adultos), y hemos corregido. El mundo cambió, la familia cambió, la escuela tiene que cambiar más todavía”.
Agregó puntualmente que uno de los factores a abordar es el “silencio” en esos temas, ya que muchos chicos optan por ello. “Uno va mirando las evidencias, lo que dicen los chicos; porque en general la construcción del bullying vino de los adultos, pero sin hablar tanto con los chicos”, y es ahí donde el profesional pone el acento, en el diálogo con quien es víctima de bullying.
Subrayó, a la vez, el trabajo que viene realizando con la Dirección General de Escuelas de Mendoza, y remarcó que “es un camino que necesitamos emprender (conocer cabalmente los casos de bullying y tratar de entender el porqué suceden)”.
Por último, sintetizó que estos temas son centrales para “los responsables de las políticas públicas, los responsables de la política educativa, y lo es para la educación y la convivencia educativa. Tiene que ver con política educativa, con calidad educativa”.
